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9. SANACION POST ABORTO

 TESTIMONIOS DE LA PENITENCIA POR AMOR !!!!

 

9. SANACION POST ABORTO

 

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Mi proceso SPA

“El objetivo de este escrito es hablar sobre mi proceso SPA (Sanación Post Aborto) en la Fundación Creo. Mi nombre es Ruth, soy de Bogotá, tengo 34 años y estoy casada desde hace ocho años. Tengo una hijita de dos años y ocho meses. El hogar donde nací fue formado debido a un embarazo no deseado por mi madre (cuando esperaba a mi hermana mayor). Mis padres se separaron hace veintinueve años. En mi niñez conocí de Dios y de la Santísima Virgen María en los colegios católicos en los cuales estudié.

“Inicié una vida afectiva y sexual temprana, y por falta de formación quedé en embarazo cuando tenía veintiún años. En ese momento yo estudiaba dos carreras: en el día, Licenciatura en Matemáticas y por la noche Ingeniería Electrónica. Vi al bebé como un obstáculo para continuar con mi vida y decidí no tenerlo.

“A los veinticinco años conocí a quien hoy en día es mi esposo, quedé en embarazo nuevamente, pero a pesar de tener su apoyo, tuve una pérdida espontánea. Nos casamos y decidimos vivir un tiempo como pareja sin hijos, al decidir tener hijos quedé nuevamente en embarazo y a los tres meses el bebé murió, nuevamente por una pérdida espontánea.

“Es así como empezó a florecer un sentimiento de culpabilidad, oculto hasta ese momento, por mi falta pasada y pensé que Dios me estaba castigando, a pesar de pensar que era católica y creer en Dios, estaba muy lejos de él.

“Gracias a Dios mi esposo nació en un hogar católico, su primer llamado de Dios fue a través de un cuñado que tuvo una muerte clínica y volvió a la vida, desde ese momento Nuestro Señor Jesucristo lo invitaba a la conversión, a leer la palabra de Dios y a rezar el Rosario con el fin de salvar esa familia que se estaba desuniendo y apartando de él.

“Fueron muchos los instrumentos que Dios colocaba en mi camino, para que hiciera un buen proceso de sanación y una buena Confesión de Vida. Ya me había confesado dos veces de mi pecado del aborto y aún no me sentía tranquila, buscaba y buscaba cómo reparar mi falta, hasta que llegué a la Fundación Creo.
“Inicié un hermoso proceso de sanación, entendí que mi pecado había sido una ofensa directamente contra el Espíritu Santo, fui muy responsable de cada uno de los pasos que debía dar para recobrar mi paz, la que solo Jesús me daba en la Eucaristía y en la visita a su Santísimo Sacramento.

“En la Fundación nos invitaron a mi esposo y a mí a escuchar la Vigilia por la vida de los niños no nacidos en Radio María, que se celebra el último sábado de cada mes desde la 8 p.m. hasta las 12 m.; fue así como ese sábado, nos dispusimos con mi esposo para escuchar la vigilia con mucho amor y confianza.

“Hablaron de los métodos anticonceptivos, que todos eran abortivos menos los métodos de barrera como el preservativo, pero que aún con estos métodos se estaba desobedeciendo la voluntad de Dios. También nos informaron las diferentes formas en que se realizan los abortos y que este pecado trae como consecuencia, la excomunión.

“Mi esposo y yo nos dispusimos a la oración, para preguntarle a Dios cómo quería que se llamaran nuestros bebes abortados, y fue a mi esposo a quien el Espíritu Santo le reveló que se llamarían Pablo, Pedro y María José.

“Con tranquilidad nos preparamos en nuestro altar, donde tenemos a Jesús Misericordioso para vivir la Santa Eucaristía con mucho fervor y devoción. Cuando llegó el momento del bautizo de nuestros hijos sentimos una sensación de alivio muy grande en el corazón y lloramos mucho. Me sentí muy feliz cuando escuché los nombres de mis tres bebés. Fue una experiencia sobrenatural.

“Después asistimos con mi esposo a una Eucaristía en la fundación y fue una experiencia muy enriquecedora. El proceso de SPA fue al principio doloroso, debido a que tuve que recordar y analizar los motivos por los cuales decidí abortar, el acompañamiento de las servidoras de la Fundación Creo fue muy especial, ya que se siente en todo momento la Misericordia de Dios, su perdón y su Amor; ahora entiendo, todo fue una invitación del Señor para encontrar el auto perdón, la reconciliación con el bebé no nacido, la certeza de saber que ya no sufre, que volvió a su casa del cielo por las manos de mamita María para habitar por siempre en la Ciudad Santa de Dios.

“En el proceso, una de las actividades que más me gustó fue La Penitencia por Amor , porque es entregarle la vida a Jesús en el altar, para que nos sane y libere con su preciosísima sangre y a través de la intercesión de mamita María, por medio del Rosario. Es verdad lo que escuché en un programa de radio de la fundación, que si uno llegara a fallecer el día en que se termina La Penitencia por Amor , se iría directo al cielo, porque ya no tiene acusador debido a que todas las culpas fueron borradas por Dios del libro de nuestras vidas.

“Antes del proceso SPA, era una persona muy triste y tenía una gran herida en mi corazón, debido al enorme error que cometí. Pero ahora me siento tranquila, agradecida con Dios y con la fundación por mi sanación, los perdones recibidos, la gracia de tener tres hijos santos en el cielo, con mamita María de maestra y con la seguridad de que nuestros hijos interceden por nosotros ante Dios.

“A las mujeres que están en la misma situación que yo estaba, les digo que se den la oportunidad que les quiere ofrecer el Señor, que se atrevan a abrir el corazón a Dios, a refugiarse en Él, a abandonarse en su Amor Misericordioso, que estén seguras de que Dios las quiere perdonar y está siempre con los brazos abiertos esperándolas como a hijos pródigos, para amarlas.

“Agradezco a Dios, en primer lugar, y a la fundación la labor tan inmensa que realizan, en ayudar a salvar las almas de las madres que han abortado, de los niños abortados y de las mamitas en embarazo. Mil bendiciones y que sigan desempeñando con mucho amor la labor que Dios les ha encomendado”.

Ruth